Rebelión
Nacional

El impacto de la sexualidad en la política, economía e ideología, es analizado en un libro

“La sexualidad cabe concebirla y definirla de numerosas maneras, pero las emociones, las sensaciones y las pasiones, los sentimientos y los contextos históricos, los marcos teóricos e ideológicos nos obligan a reconocer que ninguna de tales maneras puede contenerla en forma total y, mucho menos, definitiva, por lo que siempre serán tentativas y aproximadas”.

Dichas líneas son el punto de partida del libro Sexualidades: imperativos y atmósferas. Reflexiones desde la antropología del comportamiento, del antropólogo físico y sexólogo y Xabier Lizarraga Cruchaga.

El libro será presentado el 26 de enero, a las 18:00 horas, a través del canal en línea INAH TV y las plataformas el Instituto Nacional de Antropología e Historia. 

Estructurada en siete capítulos, la obra analiza los múltiples elementos socioculturales, psicológicos y biológicos que intervienen, complejizan y dinamizan la sexualidad humana.

 La necesidad de este examen riguroso, anota el autor, se origina en la andanada de cuestionamientos que, “a partir del siglo XIX y en el contexto histórico que hemos dado en llamar ‘Occidente’, han surgido en torno a la sexualidad”.

Al abordar el tema desde la cuestión biológica, señala que no se puede negar que los órganos sexuales son imprescindibles para pensar y hablar de sexualidad, también es evidente que esta desborda lo meramente orgánico y que, en términos de comportamiento, va más allá de lo reproductivo.

“La política, la economía, la ideología e, incluso, las artes y las ciencias están impregnadas de sexualidad, así como la sexualidad lo está del artificio propio del fenómeno humano”, anota Lizarraga Cruchaga.

En este sentido, señala que la globalización de las esferas políticas, económicas y socioculturales puede actualmente producir una suerte de ‘efecto mariposa’, al momento en que los individuos piensan, sienten y ejercen su sexualidad.

Una decisión política en Rusia o religiosa en Irán, apunta el investigador, puede repercutir en el ánimo de una mujer en México o de un homosexual en Holanda, en función de que las plataformas digitales y las telecomunicaciones en general nos permiten estar virtualmente en espacios ajenos a donde nos encontramos físicamente, así como interactuar con personas con las que nunca hemos dialogado en directo, sumarnos a causas internacionales y dar apoyos a un grupo o individuo amenazado al otro lado del planeta.

Enlace a la fuente

Notas relacionadas

Caso Ayotzinapa. Murillo Karam es vinculado a proceso por otro caso de tortura

Rebelion

Blinken y Ebrard hablan sobre esfuerzos para combatir el fentanilo

Rebelion

Lozoya prevé que por su denuncia, Ricardo Anaya no vuelva a México

Rebelion